Dios declara en su palabra lo que somos:

Santos y sin mancha delante de  El  (Ef. 1:4)

Libres del Pecado (Heb.9:26)

Salvos para siempre (Heb.7:25)

Bendecidos con toda bendición (Ef.l:3)

Perfectos para siempre (Heb.lO:14)

En el hueco de su mano (Juan 10:28)

Libres de la maldición de la ley (Gal.3:13)

Reconciliados con El (2 Cor. 5:19)

Templo del Espíritu Santo (1 Cor. 6:19)

Guardados en Jesucristo  (judas 1:1)

Libres del Diablo (Heb.2:14)

"No te ates por ideas nuevas y extrañas. Tu fuerza espiritual viene del favor de Dios, no de leyes ceremoniales."

Entregale tu vida a Jesucristo

Resulta sencillo Cualquiera puede hacerlo, hasta un niño, basta con que aceptes a Jesucristo como tu reconciliador y mejor amigo. Él te ama y siempre te acompañará. El entregó su vida para que todo el que lo reciba disfrute de un mejor presente que el preparo en la eternidad para nosotros.

¿Le darás una oportunidad?

Solamente tienes que hacer esta pequeña oración:

Jesucristo, te ruego que entres en mi corazón, gracias por reconciliarme con el Padre y Perdonarme todas mis faltas. gracias por Concederme el regalo de la vida eterna, y ayúdame amarte y a comunicarles a los demás Tu amor y Tu verdad. Amen.